Por The Great Piccolo
¿Por qué yo le digo NO al fascismo?
¿Qué es el
fascismo? Últimamente estuve viendo, leyendo y escuchando que la gente
no tiene muy claro de qué se trata, se lo confunden con otras cosas o le adjudican características demasiado ligadas a otras ideologías o posturas del espectro político.
El fascismo tiene sus bases sobre dos ideologías o términos:
El totalitarismo y el nacionalismo.
Es decir, que por una parte, el fascismo defiende
a capa y espada que el
Estado sea lo más grande, y que esté presente en todos lados y tenga control de toda la nación, ya sea en el ámbito social como en el económico, sin excepciones. Esto significa que en un
gobierno fascista el estado tiene control TOTAL sobre las empresas, la moneda, las importaciones, las exportaciones, y sobre todo lo relacionado con la economía de cada ciudadano.
Y que también el estado puede valerse de una cantidad ilimitada de fuerza y brutalidad contra los ciudadanos que, según ellos, estén incumpliendo la ley o
"alterando el orden nacional".
Otra característica del
estado fascista es ese sentimiento
nacionalista y patriótico muy marcado, autoproclamándose en extremo
"proteccionista". Tiende a tener una política exterior
muy agresiva, y no lo piensa dos veces antes de usar la fuerza contra otro país, si este
"amenaza la integridad" o los intereses de la nación, de algún líder político, o de algún ciudadano relevante.
El
militarismo es otra característica más que típica de la
ideología fascista, que defiende y alaba incondicionalmente a las fuerzas militares, la importancia que la milicia tiene para la nación y el papel que juega como
"garantizador del orden nacional".
Contrario a lo que mucha, mucha gente cree, el fascismo
NO ES NI DE IZQUIERDA NI DE DERECHA.
La izquierda y la derecha son dos posiciones
extremas y opuestas entre sí dentro del espectro político. Mientras que la izquierda se supone que busca y defiende la igualdad, se podría decir que la derecha defiende más el individualismo.
El
fascismo se ubica en una posición independiente conocida a veces, y por varios autores, como
"La tercera posición", por lo tanto el fascismo, originalmente y
en la teoría, se opone fuertemente tanto a la izquierda como a la derecha, y a sus ideologías derivadas, todos los grises que hay cerca de uno y otro
extremo.
Sin embargo,
en la práctica real, tanto gobiernos de izquierda como de derecha han adoptado o aún adoptan una postura
fascista, nacionalista y totalitaria.
A lo largo de la historia de la humanidad, el fascismo ha sido complementario en muchos gobiernos tanto de carácter
capitalista como
comunista, obviamente trastocando las ideologías
izquierdistas y
derechistas más "
puras" y
de manual.
Por ende, el
enemigo natural más obvio y lógico del fascismo es el
anarquismo, que es la ideología que busca la
libertad absoluta de las personas, buscando una sociedad
sin un estado gobernante, autoritario, controlador y opresor. Y quizás también otro enemigo del fascismo se podría decir que es el pensamiento
liberal, a veces mal denominado
"libertario", o
libertarismo. Tanto el anarquismo como el libertarismo buscan la
libertad y la
individualidad, uno más ligado con la ideología de izquierda y el otro más ligado a la derecha, demostrando nuevamente que el fascismo puede ser tan complementario o contrario tanto a la izquierda como a la derecha.
En mi caso particular, yo tengo un pensamiento más que nada anarquista, pacifista y buscando siempre la libertad del individuo, y repudio por completo la idea de
opresores y oprimidos de manera institucionalizada, o de cualquier otra manera en realidad. Y esa es la explicación de por qué la ideología que más odio es el fascismo, y por qué no es correcto decir y/o afirmar que el fascismo es de derecha o de izquierda.
Si nos ponemos a pensar, basándonos en lo antes dicho sobre las características de esta ideología, en qué gobiernos históricos han adoptado esta postura fascista, totalitaria, patriótica, bélica, racista, clasista, xenófoba y brutal, podemos empezar a nombrar gobiernos tanto capitalistas como comunistas...
¿O no?