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domingo, 24 de enero de 2021

Lecturas: Sueño de una Tormenta de Verano

 

Mi primer amor, antes que una mujer, antes que un ídolo, antes que yo mismo, fue la Lluvia.


Sueño de una Tormenta de Verano


Correr.
Correr por el pasto con los pies descalzos. Sentir el viento golpear en mi rostro y mi pecho, que mi pelo haga ondas y se le queden enredadas hojas, que caen de los árboles entre los cuales sigo corriendo. La calma, esa tranquilidad muda que, en silencio, anuncia la tempestad que se acerca. El viento cada vez corre más rápido que yo y me va llevando hacia el inminente acantilado. Se siente el frente de frío colisionando contra el aire cálido, choque de fuerzas que me llenan de presión el corazón y regocíjome en la expectativa que tan profundamente siento ante el nacimiento de una nueva tormenta eléctrica. Las nubes grises llenan todo de oscuridad y las pequeñas gotas frías empiezan a colapsar contra mi caliente y sudada piel. Evapórese la gota fría que fallece al tocar el suelo seco, hirvió el Sol con anterioridad, y con fuerza elevó la temperatura de la tierra hasta rajarla y resquebrajarla en cientos de pedazos. Las hojas marchitas ansían humedecerse con las porciones líquidas del cielo, que impactan a gran velocidad todo elemento o individuo que se les interponga, cual lanzas que refrescan mi infierno, como proyectiles de satisfacción, saetas de placer térmico. Se ve todo negro, tan negro que nada se puede distinguir, es el abismo total. El agradable bombardeo se intensifica y llega la luz. Un resplandor agresivo, abrupto, que ilumina todo de golpe y, tan fugaz como viene, tan fugaz se va. Vuelve a reinar la infinita sombra y es entonces cuando se espera que haga acto de su imponente presencia el compañero tardío del relámpago. En ese momento se oye el primer estruendo, el grave y potente sonido llena el espacio de inmediato y se hace respetar tanto como temer. La tierra bajo mis pies tiembla al mismo tiempo que la densa oscuridad reina todo alrededor. Se distingue ya ese olor característico de la tierra mojada, del agua de lluvia, del exceso de ozono en la atmósfera. Los resplandores y los estruendos se repiten constantemente y las gotas engordan, se refuerzan, tan frías que casi duele, a la vez que me refrescan el espíritu animal. Todos mis sentidos, los más tangibles y los más abstractos desenvainan sus paneles sensoriales, para captar hasta el más mínimo detalle de cada instante que la Naturaleza me permite ser partícipe de tan simple, como maravilloso acontecimiento. Y si la palabra milagro no se refiere a esos pequeños grandes momentos que podrás repetir millones de veces a lo largo de tu vida, pero que al mismo tiempo cada una de esas veces nos parece un momento único e irrepetible, entonces los milagros no existen, porque la Naturaleza es tan fantástica e increíble tal cual es en realidad, con sus cientos de defectos que la hacen tan única y perfecta para un ser tan insignificante como lo soy yo, como lo es quien está leyendo y como lo es cualquier persona, bestia, alimaña, bicho, árbol, planta, yuyo, seta, microbio o virus de este espectacular Cosmos, como lo imponente que es cada mundo, estrella, galaxia o nebulosa del amplio y vasto Universo. En cada gota de lluvia habitan millones de vidas, de historias particulares que contar y que nosotros jamás podremos escuchar ni conocer, porque todo es tan efímero, todo eso es tan fugaz, una pequeña fracción de un casi infinito segundo. Que el tiempo es tan relativo dependiendo de qué se tome como referencia y que los tamaños y las supuestas importancias de esas singularidades son más relativas aún, cada punto de vista, cada egoísmo... cada escalafón dentro de las jerarquías, son todos burdos intentos de establecer un orden a todo este Caos tan hermoso, tan emotivo, tan impresionante... Cada aspecto de nuestra realidad es tan majestuoso, por más común y cotidiano que sea, que el agua dulce de la lluvia se contamina lentamente con agua salada de mis lágrimas de emoción, que emanan a borbotones desde mis ojos, se mezclan y cae todo entrelazado al suelo, la fuerza de la Gravedad me lo arrebata y lo devuelve a sus orígenes, cerrando así el círculo del todo.
Y no necesito volar para sentir al viento levantándome y llevándome por cada rincón del bosque a gran velocidad, la lluvia me envuelve en su suave abrazo y no me deja ir. La Naturaleza me atrapa y me recuerda constantemente que soy parte de ella, que todos los seres lo somos. Por más que queramos evitarlo, por más que queramos disfrazarlo u olvidarlo, todos somos parte del todo, del Cosmos.
La lluvia nunca se detiene, me recuesto en la tierra mojada, cálida y suave, y siento cómo cada gota que revienta contra mi cara muere, dejando atrás una eternidad de inimaginables acontecimientos históricos y me pregunto si nuestro Universo también es una gota de lluvia que cae a gran velocidad para destruirse al estrellarse contra el rostro de algún joven como yo, que se escapó de la monotonía de la rutina humana y de la ignorancia consentida, de ignorar lo que tenemos al rededor, para prestarle un poquito de atención a un evento que existe desde hace miles de millones de años antes de que existiese el primer humano y seguirá ocurriendo miles de millones de años después de que el último humano perezca y desaparezca la especie de la existencia.
Sueño de una tormenta de verano, la lluvia y yo somos la misma cosa, fusionados en un breve instante de la eternidad, en un eterno fluir de la brevedad. El tiempo se detiene para siempre al mismo tiempo que sigue corriendo sin cesar. Siento caer afuera las chispas de llovizna que golpean sobre algún techito, un resplandeciente relámpago ilumina toda la habitación, sé que se viene el potente estruendo... No me quiero despertar.

The Great Piccolo
Septiembre de 2014



domingo, 17 de enero de 2021

Lecturas: Negro Corazón

 

Inauguro esta nueva sección de "Lecturas" con un texto de mi propia autoría. Es un poema que escribí hace casi una década, en 2012. Ya con el tiempo iré compartiendo material más reciente, más nuevo. Pero me pareció buena idea empezar compartiendo cositas mucho más antiguas. Esta sería la época dorada de mi fallido intento de poeta, ya que en realidad yo empecé a escribir poesía en 2006. Espero que guste.


NEGRO CORAZÓN





Danzan corazones sangrientos
al ritmo de un oscuro vals.
Se van aproximando muy lento,
se van desangrando aún más.

La melancolía cubre a la Muerte
que, con esta agonía, corre sin suerte.
Ansía ser cada vez más fuerte.
Vivía sólo para quererte,
solía luchar por poder tenerte.

¿Cómo un demonio como yo puede estar enamorado?
La oscuridad de mi ser ensucia tu presencia.
¿Cómo una diosa como tú querría estar a mí lado?
La luz de esos ojos es el Sol de mi existencia.
Mil quinientas noches de pura demencia
y solamente una para perder la decencia.

Una torre sombría, arrodillada ante la majestuosa Luna,
soñando con que un día ésta la acaricie,
esa gran piedra blanca que flota sobre la laguna
y cuya luz se refleja en su superficie.

Barcos abandonados en el mar petrificado,
esperando que un sueño los lleve a navegar
por rincones del mundo totalmente olvidados
y los océanos de fuego volver a surcar.

Mil quinientas Lunas para contarte secretos ocultos,
leyendas de dragones, tibios poemas, deseos profundos
e incontables estrellas, en el cielo me hundo.
Si no me regalas tu sonrisa, será un insulto
y, entre tus lágrimas, seré un vagabundo.
La tristeza invadirá mi mundo
y el dolor será mi culto.

Con la espesa niebla me fundo.

The Great Piccolo
Diciembre de 2012


miércoles, 22 de enero de 2020

Hablemos de Cine: Star Wars Episodio IX: Rise of Skywalker [Crítica - Recomendación]

Por The Great Piccolo

El 2019 fue el año de los grandes cierres. Terminaron un montón de sagas del cine y series, algunas de mejor manera, otras no tanto. Juego de Tronos, la saga del Infinito de Marvel, la trilogía Glass, y por supuesto, la vieja y querida historia sobre los caballeros jedi, los guerreros sith, el Imperio Galáctico y la Alianza Rebelde.

Bueno, como es costumbre, la última película del año fue una de Star Wars. En este caso, SE SUPONE que la última de la "saga Skywalker", el Episodio IX. Esta fue la última película que vi este año:


Título: Star Wars: Episode IX - The Rise of Skywalker.
La Guerra de las Galaxias: Episodio IX - El Ascenso de Skywalker, según la traducción oficial al español.
Año: 2019.
País: Estados Unidos.
Dirigida por: J. J. Abrams.
Géneros: Ópera espacial, acción, aventura, fantasía, ciencia ficción.
Productoras: Lucasfilm Ltd., Bad Robot, Walt Disney Studios Motion Pictures.
Protagonizan: Daisy Ridley, Adam Driver, John Boyega, Oscar Isaac, Naomi Ackie, Joonas Suotamo, Anthony Daniels, Ian McDiarmid, Carrie Fisher, Mark Hamill, Harrison Ford, Billy Dee Williams, Domhnall Gleeson, Kelly Marie Tran, Keri Russell, Lupita Nyong'o, Richard E. Grant, entre otros.



Afortunadamente yo no iba con grandes expectativas, ya que para mí el episodio VIII (Los Últimos Jedi, dirigida por el genial y visionario Rian Johnson) fue lo mejor que se puede ver con el título Star Wars, y porque saber que esta película iba a estar nuevamente dirigida por Jar Jar Abrams (como yo lo llamo sarcásticamente) no me pintaba muy bien.
Pero bueno, no me pareció realmente una mala película, y me gustó bastante a pesar de todo.



A pesar de ser una especie de fanfic pensado con mucho fanservice para los fanboys de Star Wars, a mí me gustó. No es ni por asomo tan buena película como la anterior de la saga, el episodio VIII (The Last Jedi), pero es entretenida.
Tiene sus cosas tontas, sus cosas cliché, sus aciertos y sus cosas buenas. Dentro de todo es un buen final para la historia y cumple con lo que tenía que ocurrir para que al final todo termine bien, o de la mejor manera posible.
Sí, no es un spoiler pero todo el mundo ya lo sabía desde antes, Star Wars es una saga que tenía que terminar con un final feliz.



A nivel visual, obviamente es un espectáculo, y la música de John Williams es lo mejor dentro de lo mejor. La trama cuenta con varias sorpresas, recurre mucho a la nostalgia y tiene un balance bastante moderado entre acción, aventura, comedia, drama y suspenso, aunque lo que más abunda es acción, peleas impresionantes y muy buenas secuencias de persecución.



El humor es algo que fue evolucionando en Star Wars, y buscando su forma. Siento que en esta última entrega consiguió lo que se buscaba, teniendo un balance muy adecuado a su género de aventuras espaciales. En especial, el personaje que más se destacó por el humor en este episodio IX fue C-3PO. Tengo que confesar que me reí mucho con todos sus chistes, más que nada porque el personaje no los dice intencionalmente en forma de chiste todas las veces.


Lamentablemente hay que reconocer también que la historia no es muy buena, y que está bastante forzada, producto de el no ponerse de acuerdo entre los dos directores que estuvieron encargados de llevar a cabo esta última trilogía. Y no solo la trama y aspectos importantes de la historia se vieron afectadas por esta riña entre Rian Johnson y Abrams, sino que también se ve reflejada esta especie de pelea infantil en escenas concretas, en las que queda demasiado evidente que algunos diálogos o acciones de los personajes están siendo poseídos por las ganas de tirarse palos entre los directores. Esto incluye además, el nivel de protagonismo o importancia de algunos personajes. Algo que desconcentra bastante al espectador, que quiere seguir la línea de la trama, y se ve distraído por estos pequeños momentos de tontería por parte del director.



El fanservice está a la orden, muy presente y de forma muy obvia, en dos formatos diferentes que se van alternando. Por un lado, el buen fanservice, el que no puede faltar en el último episodio (espero) de una saga cinematográfica de nueve capítulos a lo largo de cuatro décadas, es ese fanservice al que llamamos "homenaje" y que todos estamos de acuerdo en que debe estar presente. Nos emociona, nos alegra y nos gusta a todos los espectadores por igual.
Por el otro lado, lamentablemente también se recurre al fanservice barato, obvio, bajo y pedorro, ese que simplemente funciona para contentar a los "fanboys" (y fangirls), esos fanáticos extremos, recalcitrantes y tóxicos, que solo se contentan viendo lo que ellos desean ver, sea o no lógico dentro de la historia que se intenta contar. No daré ejemplos para no adelantar nada, pero se trata de todo aquello que solamente contenta a los niños (y no tan niños) rata de Star Wars, pero que al resto de la gente nos parece una porquería sin sentido.



Los cameos también son recurrentes, y eso no lo veo mal, porque al fin y al cabo (salvo por una colección de cameos completamente innecesarios en los últimos cinco minutos de la película) hay que pasar lista a los personajes más emblemáticos, representativos y relevantes de los episodios IV, V, VI, VII y VIII. Por lo tanto, la aparición de personajes queridos por todo el mundo es completamente justificable y aceptable.


De los efectos especiales no se puede decir nada ya. Star Wars es el ícono pop de la mitología espacial en el cine de los últimos cuarenta años. Lo que sí remarcaré, de la misma forma que lo vengo remarcando desde que comenzaron a hacer esta nueva trilogía de secuelas, es que me encanta y me parece muy acertado que se mezclen efectos creados por computadora (CGI) con efectos prácticos tradicionales (escenarios reales, maquetas, marionetas, maquillaje, disfraces, animatrónicos, etc).
Esa decisión le devolvió la vida y la magia audiovisual a la franquicia, después de que George Lucas cometiera el pésimo error de hacer todo a base de CGI en la trilogía de precuelas (la historia de Anakin, Obi Wan y Padme).



Por último, los dos grandes pilares dentro de lo que le da la verdadera vida a esta saga. Primero que nada, y siendo lo más representativo y único dentro del universo de Star Wars, la increíble e insuperable música compuesta por el genio visionario de John Williams. Los primeros diez minutos de este episodio IX son el deleite auditivo que nuestros oídos estaban esperando desde que terminó el episodio VIII hace dos años. El trabajo de este excelente músico es algo que realmente se disfruta, y que se acopla a la perfección con las maravillas visuales que ofrecen los artistas gráficos.
Por el otro lado, están las actuaciones, en especial cabe destacar la del actor Adam Driver en su bipolar papel de Ben Solo, Kylo Ren, y ese indeciso y frágil emocionalmente personaje gris que titubea y alterna en medio de los dos extremos. Sin lugar a dudas, Driver es el mejor actor en esta nueva trilogía. Y quiero destacar también el nada fácil trabajo de la actriz Daisy Ridley, que encarna a la verdadera protagonista de esta historia, la jedi Rey. Siempre ha sido un personaje cargado con mucha emotividad, pero las emociones de Rey son llevadas más al límite aún en este episodio IX, lo cual llevó a que la actriz se destaque mucho más. Obviamente el resto del elenco son actores excepcionales, pero estos dos se llevan el reconocimiento mayor, sin lugar a dudas.



Resumiendo, debo decir que aunque no es la gran película, me gustó y me entretuvo, y que por supuesto que la recomiendo para todo aquel que venga siguiendo la historia de los Skywalker.
Simplemente recomiendo que no la vean con sus expectativas muy altas, que traten de que no les afecte todos los tropezones que da, y que intenten disfrutar al máximo todos sus aciertos, ya que es una película bastante balanceada entre cosas excelentes y cosas pésimas. Pero que al final, el resultado es satisfactorio y merece la pena verla.



Como siempre, el avance, que es quizás lo más lindo y mejor hecho que hay sobre esta película. 



¿Te gusta Star Wars? ¿Te consideras fan? ¿Qué te pareció este final? ¿Podría haber sido mejor o esto fue lo mejor que pudieron hacer con lo que ya tenían de los episodios anteriores? Leo comentarios y me despido ¡Hasta luego!

jueves, 19 de diciembre de 2019

Hablemos de Cine: Star Wars Episodio VIII: The Last Jedi ¿Obra maestra o decepción?

Esta semana se estrena Star Wars Episode IX: Rise of Skywalker. La que parece ser ya la última entrega de esta nonalogía, o trilogía de trilogías, y esperemos que así sea. Si después Disney sigue currando con otras historias en el mismo universo, me da igual. Pero la historia de Anakin/Luke Skywalker tiene que terminar ya de una vez con este episodio NUEVE.

Seguramente voy a demorar en venir a poner mi opinión sobre esta película después de que la vea, por lo que se me ocurrió hacer "la previa" con mi crítica sobre la película anterior, el episodio VIII "The Last Jedi". Una película que generó muchas sensaciones distintas, y dividió a la fanaticada, la crítica y el público en general en dos posturas extremas opuestas.

Ya más adelante voy a hacer una súper review analizando esta trilogía de secuelas. Y más adelante haré una mega review analizando la historia de las nueve películas. Aunque antes me encantaría hacer una review de la trilogía original de los años 70/80.

Por el momento, vamos a ver qué opino del episodio ocho. Según mi criterio ¿Será una buena o una mala película?

Título: Star Wars: Episode VIII - The Last Jedi.
La Guerra de las Galaxias: Episodio VIII - Los Últimos Jedi, según la traducción oficial al español.
Año: 2017.
País: Estados Unidos.
Dirigida por: Rian Johnson.
Géneros: Ópera espacial, acción, aventura, fantasía, ciencia ficción.
Productora: Lucasfilm Ltd., Walt Disney Studios Motion Pictures.
Protagonizan: Mark Hamill, Carrie Fisher, Daisy Ridley, Adam Driver, John Boyega, Oscar Isaac, Andy Serkis, Domhnall Gleeson, Gwendoline Christie, Kelly Marie Tran, Laura Dern y Benicio del Toro, entre otros.


Fui fan de Star Wars (o como es conocida la saga en español; La Guerra de las Galaxias, una "traducción" lamentable del título, que debería haberse traducido como "Guerras Estelares" o "Guerras en las Estrellas") toda mi niñez y adolescencia, desde los nueve años. Y actualmente le sigo teniendo mucho cariño a la franquicia. Durante la época A.D. (Anterior a Disney), incluso era fan también del Universo Expandido de Star Wars (cómics, series de tv, videojuegos, etc), pero cuando Disney cambió todo el canon, me quedé únicamente con las películas principales (las que llevan un episodio numerado con un número romano).


Después de una bastante tropezada trilogía de precuelas explicando la historia de cómo el pequeño Anakin se convirtió en el siniestro Darth Vader, que no le hizo ninguna justicia a la épica trilogía original, y tras la venta de la franquicia a la empresa de Mickey Mouse; se decidió continuar la historia que terminaba en el episodio VI (el Regreso del Jedi) con una nueva trilogía de secuelas.

PARA MÍ, el Episodio VII (El Despertar de la Fuerza) pasó sin pena ni gloria. Es verdad que fue mágico regresar a este universo, volver a ver a personajes míticos como Han Solo, Leia, Chewbacca, Luke, C3PO, R2D2 o el legendario Halcón Milenario... Es verdad que los nuevos personajes presentados en esta entrega fueron realmente cautivadores, y es verdad que tuvo un par de sorpresas... Pero más allá de eso no fue una gran película, y aunque a muchos les decepcionó, y a muchos les encantó, a mí me dio realmente igual. No fue un film memorable para mí.



Ahora, el episodio VIII (Los Últimos Jedi) es otra cosa, bastante diferente. Últimamente es muy raro que yo mire más de una vez la misma película, pero esta no solo la vi varias veces, si no que también dos de esas veces fueron en el cine.

Encontré la crítica que hice en el 2017, justo después de verla por primera vez, y pensé que tenía que compartirla acá.



Tuve el gran placer de ver esta película. Yo soy muy fanático de las películas de Star Wars (excepto el episodio II, que me parece espantosa), mis favoritas son las de la trilogía original (Episodios IV, V y VI), y aunque sé que los fanáticos más acérrimos de la saga y de la franquicia, los amantes de lo clásico y los defensores de la nostalgia me van a odiar por lo que diré, creo que puedo decir que esta es la mejor película de Star Wars que vi en mi vida.


Es una película realmente épica y es algo que se siente constantemente, en acciones, escenas, combates, diálogos, gestos, etc. Rinde un tributo digno a la franquicia, conserva la fidelidad incluso cuando agrega o cambia cosas, todos los personajes tienen SU momento de genialidad, las referencias a las películas anteriores son muy naturales y no se ven forzadas. Obviamente la música de John Williams siempre es maravillosa, la trama es muy buena, los efectos especiales no se ven tan falsos (mezclando de forma bastante orgánica el CGI con los escenarios reales, el maquillaje y los viejos y queridos animatrónicos). Hay un cameo que es alucinante. Y tiene un balance perfecto entre acción, drama, comedia y aventura. Sinceramente me pareció una verdadera obra de arte y un tributo muy acertado de todo lo que significa la historia de las películas de Star Wars.

Podrás estar de acuerdo o no, y es respetable, pero yo la súper recomiendo y creo firmemente que es un episodio que ningún fan de Star Wars se puede perder de ver. Por cierto, me pareció quince veces mejor que el episodio VII.

Que la Fuerza os acompañe.



Pero no fue suficiente solo con esa pequeña crítica express. Parecía que el mundo conocido entero estaba dividido por dos bandos. Quienes amaron la película y quienes la odiaron. Por lo que, pasado un tiempo, y viendo que la situación continuaba igual, incluso peor en algún momento; me vi en la necesidad de aclarar mejor mi postura y explicar más a fondo por qué a mí me pareció tan buena, además de intentar explicar desde mi punto de vista por qué a mucha gente no le gustó, o directamente la consideran "basura".

He aquí mi segunda crítica, que es más bien una especie de análisis:



The Empire Strikes Back, "El Imperio Contraataca", es el Episodio V de la saga de Star Wars que cuenta la historia de los Skywalker.
Mucha, mucha gente, casi todo el mundo, entre críticos de cine, estudiosos del cine, cinéfilos, actores, directores, geeks, e incluso los fanáticos de Star Wars, hoy en día, en la actualidad (insisto porque es importante para llegar a mi punto), aseguran que el Episodio V de Star Wars: El Imperio Contraataca es la mejor entrega de toda la franquicia (así como es casi unánime la sentencia de que el peor episodio es el II "El Ataque de los Clones" o "Attack of the Clones"). Pero no siempre fue así... O no siempre se pensó así.



La anécdota curiosa es que, en la época en la que se estrenó el Imperio Contraataca, tuvo pésimas críticas. La gente no la entendió, a la mayoría de los espectadores no les gustó, se quejaron, la crítica la abucheó y fue una obra incomprendida del cine durante el año de su estreno. Tuvieron que pasar muchos años para que la gente comprendiera el arte que había en esta excelente película, hasta que por fin en la actualidad es considerada una verdadera obra de arte del cine mainstream de entretenimiento (o sea, tampoco es una película con mucha cabeza, no exageremos).


Más curioso es que el Episodio VIII, titulado "The Last Jedi" o "Los Últimos Jedi" está corriendo y corrió durante la época de su estreno con una suerte similar. Quienes más la critican, y me imagino yo que es porque no la entienden o la rechazan porque se niegan a que se cambie la tradición, son los fanáticos extremistas de Star Wars. Los que amaron el Episodio VII (El Despertar de La Fuerza) porque era un calco descarado del Episodio IV (Una Nueva Esperanza). Los que se valen solamente de su nostalgia para evaluar y calificar algo que va más allá de una película que está hecha para contentar fans de una única generación específica. Generalmente se trata de personas que ven a las películas únicamente como entretenimiento, y con el egoísmo de que tienen que entretener solamente al fan.



Pero quien ve al cine como arte más que como simple entretenimiento pasajero, y a las películas como obras de arte, ve más allá de si esto o aquello es canónico o no. Ve fotografía, ve exposición y desarrollo de personajes, escucha la música, lee entre líneas los diálogos, busca en el corazón de la obra las ideas que el director quiere transmitir, en una frase, en una secuencia, en un plano, en una escena de acción, en una coreografía, en un paisaje, y entonces uno entiende que una película es mucho más que simple entretenimiento para fans nacidos en una época determinada. Es un trabajo con alma y hecho para quien sepa y pueda traducir el mensaje.



Hay personas que creen que The Last Jedi, o Los Últimos Jedi es una basura, una película de mierda que tira abajo todo lo construido por los directores anteriores, hay quienes creen que es buena, hay quienes creen que está buenísima, hay quienes dicen que es la mejor película de Star Wars que se hizo desde el Imperio Contraataca, y quizás hay alguien que, al igual que yo, cree y sostiene que es la mejor película de Star Wars hecha hasta el momento.



Estoy seguro de que el señor Rian Johnson es un genio y se la jugó, y que The Last Jedi está sufriendo lo mismo que sufrió en su momento The Empire Strikes Back. Estoy seguro de que es una película incomprendida, pero que con el tiempo la gente la va a entender y va a aprender a apreciarla, le van a encontrar su encanto y va a terminar siendo reconocida y catalogada como la obra de arte que realmente es. Graben esto y léanlo de nuevo dentro de veinte años.

PD: Los porgs son una porquería, y solamente los inventaron para vender juguetes y merchandising.
¿Tiene errores de continuidad? Sí. ¿Tiene escenas totalmente innecesarias? Sí. ¿Tiene contradicciones con el canon? También. Pero yo pregunto ¿Las otras películas (incluídas las de la trilogía original) no cometen también todos estos mismos errores y fallos recién mencionados? Yo creo que sí. Y cualquiera que se tome el santo trabajo de ponerse a ver todas las películas de corrido, una atrás de la otra, le va a encontrar un sinfín de errores de continuidad, contradicciones con el canon y escenas innecesarias (básicamente una por cada película, cuando quieran hago la lista en este blog).



¿Todos estos errores eclipsan la genialidad del film? Sinceramente creo que no. Hay tantas buenas escenas, buenos diálogos, buenas secuencias de acción, buenas tomas, postales preciosas y recursos artísticos geniales, que yo creo que lo bueno pesa mucho más que lo "malo" o negativo a nivel artístico y de trama. Simplemente una verdadera obra de arte, lo sigo repitiendo, y absolutamente recomendable.



Como siempre, dejo acá abajo el trailer, que para mí es uno de los mejores avances de películas de los últimos años (prestar atención a la música y a la edición de imagen):


¿Cuál es tu opinión al respecto? ¿Te parece una mala película, una porquería, una buena peli o una obra de arte? ¿Por qué? Siempre con respeto, por favor, espero poder leer algún comentario. Por el momento me despido ¡Hasta luego!

The Great Piccolo


jueves, 31 de octubre de 2019

Hablemos de Series: Chilling Adventures of Sabrina [Crítica - Recomendación]

El 2018 y el 2019 fueron los años en los que vi más series en toda mi vida, gracias a los servicios de streaming, como Netflix o Amazon. Hoy es 31 de octubre, hoy es Halloween, el día de las brujas, la noche de las brujas. Así que, ya que estamos hablando de brujas, vengo a recomendar una serie que sigue esta temática, la de las tinieblas y la magia negra, una serie de fantasía y terror, el regreso de un personaje icónico de la televisión, renovado y con algunos agregados:

Nombre: Chilling Adventures of Sabrina.
En México fue adaptado como "El Mundo Oculto de Sabrina" y en España "Las Escalofriantes Aventuras de Sabrina".
Año: 2018 (primera temporada).
Temporadas: Dos, por ahora (2019)
Creador: Roberto Aguirre-Sacasa. Basado en la historieta "Chilling Adventures of Sabrina" de Archie Comics.
País: Estados Unidos.
Género: Drama, fantasía, terror.
Productora: Warner Bros. Television, Netflix.



Sabrina Spellman es un personaje que apareció por primera vez a principios de la década de 1960 en las historietas de Archie y su Pandilla. Se trataba de una chica de 16 años mitad bruja (por parte de padre), mitad mortal (por parte de madre) que vivía en un pueblo llamado Greendale, cerca de Riverdale, el pueblo donde viven Archie y sus amigos. La presencia de este personaje, Sabrina la bruja adolescente, introdujo toda la mitología mágica al universo de Archie Comics.

Esta bruja y sus tías, Hilda y Zelda, y su gato Salem, tuvieron tan buena recepción por parte de los lectores, que terminó teniendo su propio título de cómics, una serie animada en los años 70, y una serie con actores reales que duró desde mediados de los 90s hasta mediados de los 2000.

Esa serie live action fue muy exitosa y muchos milenials la recordamos con cariño. Se trataba de una comedia familiar, de esas que llaman "sitcom", que recurría a parodiar tópicos típicos de la mitología de las brujas y de elementos culturales relacionados con la magia y la hechicería.



Más de una década después (en la década del 2010), Archie Comics renovó el estilo de sus historietas, el diseño de sus personajes y el tono de las historias que contaban a través del papel. Así nacieron historias más maduras, realistas y oscuras relacionadas con Archie, sus amigos  y el pueblo de Riverdale.
Los comics de Sabrina también fueron actualizados, dejando atrás la parodia cómica sobre escobas voladoras, gatos parlantes y pociones disparatadas, para adentrarse más en temáticas de brujería relacionadas con la magia negra, el satanismo y la inquisición.

La nueva expresión de los comics de Archie y de Sabrina tuvo mucho éxito, tanto que Netflix estrenó una serie llamada "Riverdale" (que aún no he visto, pero cuando la vea vendré a hacer su correspondiente reseña), en la que los personajes de Archie y su Pandilla, interpretados por actores reales, se ven sumergidos en una historia relacionada con asesinatos, misterio y sexo, mezclando el drama de adolescentes, el género policial y el suspenso.
La serie también tuvo mucho éxito, por lo que se decidió continuar con el siguiente paso, adaptar al formato serie live action los nuevos cómics de Sabrina. Así nace la serie de Netflix "Chilling Adventures of Sabrina", de corte más oscuro, tocando temáticas relacionadas con el ocultismo, el satanismo y con ciertos toques de humor negro.



En la nueva versión live action de Sabrina, se tocan muchos temas que eran impensables para la serie cómica de los noventa. Pero se conservan otros. Por ejemplo, en la nueva versión las brujas si están relacionadas con la iglesia satánica, se organizan por aquelarres, tienen una institución religiosa que es la contracara directa del catolicismo, veneran a Lucifer, y se menciona mucho la mitología cristiana/satánica. Al mismo tiempo que se establece este paralelismo entre la iglesia cristiana y la satánica, también se aprovecha para hacer una crítica nada sutil hacia ciertos defectos que tiene la institución religiosa, como lo es el machismo, o las jerarquías, también la corrupción interna, la burocracia dogmática estricta, y por supuesto, la discriminación.
Por otro lado, y saliendo de la parte mágica-demoníaca, cuando Sabrina está con sus amigos humanos, también lucha contra problemas sociales propios del mundo real. El machismo, la homofobia y transfobia, la discriminación en general, son enemigos que ella y sus amigos deben enfrentar día a día.



Con un enfoque más oscuro, más cruel y más adulto, se rescataron los personajes más importantes y protagonistas de la antigua versión, se conservó el punto de partida inicial, y se modificó para actualizarlo al público de este milenio. Hay mucha crítica social, es inclusiva (hay personajes de todas las etnias, e incluso personajes trans) y muestra un poco de la realidad que se vive día a día, con el condimento de lo sobrenatural entretejido, y a veces puesto como excusa para mostrar esa realidad, disfrazada de situaciones que impulsan el conflicto para la aventura.



Tocando directamente los temas relacionados a las creencias de las brujas, metiéndose en terreno de brujería, oscultismo y satanismo, esta nueva serie de Netflix deja atrás la comedia de adolescentes y se nutre de situaciones sombrías, impactantes y que rayan con el terror paranormal.
La mayoría de los personajes de versiones antiguas continúan en esta nueva versión. Además de Sabrina están sus dos tías, Zelda y Hilda, a las cuales les modificaron sus personalidades para que sean más conflictivas entre sí y menos compinches que sus versiones anteriores; se conserva el personaje de Harvey, el novio mortal de Sabrina, el cual conserva su personalidad intacta; y hay algunos personajes icónicos que sufrieron cambios extraños. Por ejemplo, Salem, el gato que hablaba, fue separado en dos personajes. Por un lado está Salem, un gato (al que nunca se le escucha hablar cuando está en su forma de gato) que es en realidad un demonio guardián de Sabrina; y por el otro lado está Ambrose, un primo de Sabrina que tiene apariencia humana, pero que se quedó con la personalidad sarcástica y picarona que tenía antes el personaje de Salem, además de que está condenado a prisión domiciliaria por sus planes de dominación mundial y un atentado en contra del Vaticano (rescatando eso de la historia del antiguo Salem, y agregándole el condimento anticristiano).
Vuelven personajes menos conocidos, como Nicholas, un brujo que se enamora de Sabrina y compite con Harvey por su amor, un personaje que la mayoría no recuerda. Y se agregan personajes completamente nuevos como Rose y Susie (que en la segunda temporada cambia su nombre a Theo) como parte del grupo de amigos "mortales" de Sabrina; Prudence, una bruja que hace muchas veces de antagonista para los planes de Sabrina; Madam Satan, un personaje gris que se supone que es el antagonista principal de la serie pero muchas veces se la ve ayudando a Sabrina; el Padre Blackwood, la máxima autoridad dentro de la Iglesia de Satán; y se agregan también nuevos conceptos, como lo es la Academia de Brujería, una especie de Hogwarts (de Harry Potter) pero de ideología satánica.



Hablemos de los aspectos más técnicos/artísticos: Lo primero que destaca es la estética oscura, retro, atemporal, que aún en la década en la que estamos sigue siendo bastante atractiva. No es una onda gótica gris, si no que mezcla muy bien tonos ámbar, rojos, azules y verdes con un ambiente tenebroso que da bastante grima. La edición es bastante extraña, y en particular no me agrada mucho un recurso que utilizan en el que ciertas tomas están como vistas a través del "culo de una botella", pero hay que reconocer que es original y que nunca lo había visto antes en otra serie. Los efectos especiales están bastante flojos en la primera temporada, pero mejoran notablemente en la segunda. Me gusta que se mezcla maquillaje y efectos prácticos con CGI, y no queda tan mal. La música es excelente, quizás lo mejor en cuanto a estos aspectos artísticos más "secundarios", aunque la música de esta serie no es nada secundaria.
Las actuaciones están muy bien, dentro de lo que se puede decir sobre una serie de fantasía y terror. Los personajes cumplen en su mayoría con su rol, los hay muy entrañables y los hay completamente detestables (más de los segundos que de los primeros).



El humor funciona bien, y varios de los sustos también (aunque muchos son de tipo "jump scare"), la trama tiene sus momentos interesantes y también sus momentos más de embole, pero dentro de todo tiene una trama general que compensa bien esos dos aspectos y da como resultado algo bien balanceado. 




Lo que queda bien claro es que Sabrina es una persona que tiene que vivir al mismo tiempo dos vidas diferentes, y alternar entre un mundo y el otro. La vida real y terrenal entre sus amigos mortales, con problemas sociales típicos de los humanos corrientes, y la vida mágica de las brujas, con su constante guerra entre el dios cristiano (al que las brujas llaman "el falso dios") y el dios de las satánico (al que las brujas llaman El Señor Oscuro). Y, en su intento por integrarse a ambos universos y tratar de hacer algo para mejorar la situación actual de los dos mundos, debe procurar que los problemas de los mortales y los problemas de los hechiceros no se afecten entre sí, ya que siempre la culpable de estos choques entre mundos va a ser ella, por estar en ese limbo, aunque realmente no sea ella la responsable de esto.
Tengo que reconocer que toda la parte de la academia de brujería al estilo Harry Potter me aburre bastante, y a veces se me hace tedioso, sin embargo todo lo que tiene que ver con la parte de los mortales, las personas comunes, el colegio y los amigos mortales de Sabrina, me resulta mucho más interesante y entretenido. Desde el padre alcohólico de Harvey y sus conflictos familiares por la imposición del negocio familiar de parte del padre hacia sus hijos, hasta la ceguera inminente de Rose y su conflicto con la fe, al ser de familia cristiana, pasando por el conflicto de identidad de género por el que pasa Susie/Theo y todo el bullying y maltrato que recibe por parte de los "machos alfa" del colegio. Todo eso me engancha mucho más que la guerra entre cristianos y satánicos, o entre Sabrina y el Señor Oscuro.



Al mismo tiempo, y por tratarse de una serie con protagonistas adolescentes en su gran mayoría, también hay lugar para el drama romántico, los triángulos amorosos, y ese tipo de problemas sentimentales típicos de los estudiantes de secundaria. No lo veo mal y me parece lógico, pero personalmente todo ese rollo a mí me aburre y me embola bastante. 

Aunque reconozco que, aprovechando el caldo de revolución hormonal que los personajes llevan hirviendo dentro, los creadores de la serie aprovechan para mostrar tanto relaciones heterosexuales, como también homosexuales, personajes bisexuales, relaciones inter-étnicas y para abordar temáticas como la transexualidad, el machismo, el sentido de pertenencia en las parejas, el amor libre, las infidelidades, y todo drama posible relacionado con las prácticas sexuales y/o románticas.


La verdad que me gustó bastante. No hay comparación con la serie que veíamos de niños, son dos cosas completamente diferentes. Ambas versiones están muy buenas, una más como serie humorística y esta otra con un tono más de suspenso y misterio.
Y aunque el final de la segunda temporada daba para cerrar la serie y dejarla así, ya se sabe que tendrá continuación, por lo que ya veremos si continuarla empeora todo o si encuentran una forma de que la historia siga con eventos interesantes y divertidos de ver.

Un trailer:



Es la primera vez que recomiendo una serie en este blog, así que me gustaría saber si te interesa que siga haciendo también reseñas de series. Estaré preparando más por si acaso. Bendiciones satánicas y buenas noches.

Lady Raven

lunes, 26 de agosto de 2019

Hablemos de Cine: Rocko´s Modern Life [Crítica - Recomendación]

La década de los 90s se destacó, entre tantas cosas buenas y malas, por las increíbles series animadas que pasaban en la vieja y querida televisión. Muchas de esas series eran muy bizarras, pero entre todo su humor sarcástico, por momentos absurdo y excéntrico, se escondía mucha crítica social, disfrazada, escondida. Quizás quienes fuimos niñas y niños que se criaron en esa década, no nos dimos cuenta de muchas de esas moralejas sociales, sin embargo todas estas series se convirtieron en shows entrañables para todos nosotros, y forman parte de nuestra nostálgica memoria de la infancia.

Muchas de esas series, tanto animadas como live action, han sido revividas nuevamente en esta década de los años 10s. Quizás por dinero, quizás por nostalgia, quizás por falta de ideas nuevas, pero quienes nos criamos mirándolas y quisimos ver algo más sobre aquellas aventuras de la niñez, estamos expectantes. Algunos de estos especiales, películas, OVAs, reboots o secuelas salieron bien, otros fueron pésimos, pero hay algo que es seguro: Somos bichos nostálgicos. 

Título: Rocko's Modern Life: Static Cling.
En español se tituló La Vida Moderna de Rocko: Cambio de Chip.
Año: 2019.
País: Estados Unidos.
Dirigida por: Joe Murray y Cosmo Serguson.
Género: Comedia.
Productoras: Joe Murray Productions, Nickelodeon Animation Studio, Netflix.
Protagonizan: Carlos Alazraqui, Tom Kenny, Douglas Lawrence, Charlie Adler, Joe Murray.



Después de veinte años esperando esto, por fin ayer pude ver el especial 2019 de La Vida Moderna de Rocko.
Basada en la antigua serie de los 90s del canal de cable Nickelodeon, esta película/episodio especial sirve de secuela directa de la serie, comenzando con el final del último capítulo emitido en televisión hace 20 años. Lo último que se había visto de Rocko, Filburt y Heffer era que se habían quedado varados en el espacio exterior. El disparador de lo que ocurre en esta nueva aventura es que, después de dos décadas flotando por el cosmos, el walabi, el ternero y el tortugo logran regresar a la Tierra, para encontrarse con que la civilización ha cambiado mucho desde la última vez que ellos estuvieron en O-Town.



Se trata de una "película" bastante entretenida que, aparte de recurrir a la nostalgia de quienes mirábamos la serie hace dos décadas atrás, deja también importantes mensajes. Siempre con el humor sarcástico, absurdo y retorcido que caracterizó tanto a este show, como a muchas otras series animadas de aquella época. Recurriendo a lo escatológico, el humor negro, la parodia, el sarcasmo, la crítica social directa y el doble sentido.



El mensaje principal de esta nueva aventura es que debemos aprender a aceptar los cambios, y que no todos los cambios son malos. Que no nos estanquemos en el pasado y en lo que nos hacía sentir conformes. Para que Rocko y Ed Cabezagrande aprendan esto, ambos tendrán que vivir toda una aventura de adaptación a los diferentes elementos nuevos que son presentados en su vida, y en su pensamiento tradicionalista.



Hilando más fino, la peli tiene un montón de crítica social, sobre el capitalismo, sobre el consumismo, sobre la viralización en redes sociales, sobre el avance absurdo de la tecnología, sobre la contaminación del medio ambiente, la inestabilidad de la economía, la facilidad de la gente para entrar en pánico por cualquier cosa, el fanatismo extremo, el sensacionalismo en los medios de comunicación y el amarillismo de las noticias, la avaricia de las corporaciones, la nostalgia tóxica, la facilidad de la gente para cambiar de parecer según la opinión pública general, los problemas familiares internos, la aceptación del otro y la auto aceptación, e incluso sobre la transfobia, por citar varios de los temas que, de forma más explícita o más implícita, se tocan en este especial de 45 minutos de duración.



Hablando un poco de los aspectos más técnicos y artísticos de este capítulo especial, hay que destacar que se ha cuidado y mantenido el diseño original de los personajes, y de la estética en general de la serie. A pesar de estar ahora ambientado en una época donde todo son pantallas perfectamente rectas, las líneas de los trazos siguen siendo desprolijas, curvas, hechas así a propósito, respetando la estética que caracterizaba al show original. También hay que destacar que, a pesar de las nuevas tecnologías al servicio de la animación, se trató de mantener un estilo de animación bastante fiel al de la serie original, y al de las series de los 90s en general. A ver, quien sepa lo básico de animación se dará cuenta de que se emplean métodos modernos, pero de forma tal que aún parece una animación al estilo old school de los noventa.  La música (que llega de la mano de Pat Irwin), aunque renovada, sigue mucho el estilo original de la música de la serie, y la nueva versión de la intro a cargo de los B52´s (banda icónica de la década de 1990) no solo queda genial, sino que acompaña a ese aire de nostalgia que de seguro sentirán veinteañeros casi treintañeros, y treintañeros casi cuarentones.

Por el lado de las actuaciones, yo la vi dos veces, una en el idioma original (inglés) y otra en español latino (mexicano), y aunque desconozco si las voces en inglés son las mismas de la serie original, y a pesar de que en español cambiaron algunas de las voces (como la de Rocko), en ambas versiones las actuaciones están muy bien. La dinámica de la narrativa y el desarrollo de la trama no permiten que no te entretengas minuto a minuto, y los gags y chistes están muy bien, me hizo reír bastante.



Realmente lo recomiendo mucho, y hasta me hizo pensar mejor muchas cosas, y replantearme conflictos internos. Porque al final, por más modernos y abiertos que nos creamos todos, siempre tenemos algo, algún prejuicio, algún concepto tradicionalista, algún complejo, algún tipo de nostalgia o de conformismo, y de resistencia al cambio. Quizás no en esto o lo otro, pero en algo seguro. Y reconocerlo, para poder trabajar en ello, para mejorar, es parte de crecer, madurar y evolucionar.


Queda por acá un enlace al trailer, para que te den ganas de verla. Realmente vale la pena.


Esta es quizás la primera colaboración entre dos miembros del blog para escribir el mismo artículo, así que pedimos disculpas si no quedó 100 % sólida la crítica. Esperamos leer comentarios sobre la peli y si a alguien más le dejó la misma sensación, y las mismas reflexiones.
Hasta luego y au revoir!

Piccolo & Mukalimba